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domingo, 10 de enero de 2016

.- Mi collar -.


Hace unos días recibí un regalo por parte de mi Señor que sólo en sueños imaginaba que pudiera llegar a regalarme... Mi Señor me regaló un mi collar... 

Fue un momento perfecto... mi Señor me ordenó que me desnudara y luego que lo desnudara a Él, llevaba mucho tiempo deseando volver a tener una sesión con Él y no podía ni imagina lo que vendría después, estaba un poco nerviosa y me costó un poco desnudarle, pero lo hice lo mejor que pude, luego me ordenó que me arrodillara entre sus piernas y me entregó mi regalo, lo abrí con bastante torpeza porque estaba muy muy nerviosa... era un precioso collar... un collar para mi... no me lo podía creer y sólo podía sonreír... me sentía feliz... 

Mi Señor me preguntó si quería ponerme yo el collar o si quería que me lo pusiera Él y no lo dudé ni por un segundo... quería que me lo colocara Él... no podía dejar de sonreír... era consciente y lo sigo siendo de que mi Señor no coloca un collar a la ligera y por eso me sorprendió y me sentí muy afortunada y honrada por ello... la verdad que es ayudo a que de nuevo me sintiera de nuevo ilusionada, con ganas de seguir explorando y avanzando... 

Después de que me colocara el collar tuvimos una sesión, una sesión en la que me sentí muy cómoda y muy a gusto... disfrutando en cada momento... hasta cuando mi Señor me ayudó a meterme su polla entera en la boca poniendo su mano en mi cabeza... la verdad es que no me costó nada hacerlo... al principio me costaba cuando él me ponía la mano en mi cabeza y me la empujaba... pero ahora era algo cómodo y no hacía que me pusiera nerviosa... sino que hasta disfrutaba cuando lo hacía y me hacía sentir por decirlo de alguna manera, más unida a Él, había muchas más confianza entre nosotros... 

La sesión fue cortita pero para mí fue perfecta y me encantó, como me encantó poder dormirme a su lado llevando el collar... Me sentí de nuevo muy bien y con muchas ganas de seguir con mi entrenamiento, porque que mi Señor me haya regalado un collar no significa que haya acabado... aún me queda un gran camino por recorrer pero de nuevo vuelvo a estar ilusionada y con más ganas que nunca de continuar....

Al día siguiente volvimos a tener una nueva sesión y mi Señor me dijo que este collar era un collar de fiesta, que sólo le faltaba una correa apropiada para él... me dijo que con este collar podría llevarme a un club y que nadie podría tocarme ni hablarme sin su permiso... reconozco que me excitó mucho todo eso.... me encanta la idea de que mi Señor me pueda llevar a un sitio así...sé que igual no estoy preparada para una experiencia así pero la verdad es que deseo que un día mi Señor se sienta tan orgulloso de mi que pueda llevarme a un sitio así sin que se avergüence de su pequeña sub... 

Este regalo ha sido muy importante para mi, además he de decir que me encanta, me parece precioso, es verde lima y está lleno de brillantitos... me encanta y deseo llevar este collar siempre que mi Señor desee ponérmelo... siempre lo llevaré con orgullo y siempre le estaré agradecida a mi Señor por este regalo... Gracias mi Señor!!!

viernes, 28 de noviembre de 2014

.- Vuelvo a sentirme bien... -.


Hoy desde que me he despertado al lado de mi Señor no puedo dejar de sonreír, por qué?? Pues la verdad es que sólo sé que vuelvo a sentirme bien conmigo misma, con mi parte sumisa, porque he podido disfrutar de una sesión sin problemas...

Ha sido para mí una sesión muy buena, hacía tiempo que no me sentía tan bien, tan a gusto y pudiendo disfrutar de mi sumisión... no pensaba... sólo disfrutaba... sólo acataba las órdenes de mi Señor... y cada vez que pronunciaba mi nombre y me daba una orden, no podía dejar de sonreír y decirle "Sí, mi Señor" y al momento hacer lo que me había ordenado... sólo tenía ganas de complacerle, de hacer cualquier cosa que me pidiera... no sé era como si el miedo y todas mis preocupaciones se hubieran ido en el momento que pronunció mi nombre... 

Ahora que recuerdo esa sesión vuelvo a sonreír y se me eriza la piel... sé que todavía no soy capaz de someterme por completo... pero ayer fue distinto... yo me sentía distinta... me sentía más que nunca como una sumisa... 

Además de esto confirmé algo que ya sabía y que aunque no le haya dicho nada a mi Señor, y sé que eso está mal... algo de dolor sabía que me hacía disfrutar... pero a medida que ha ido pasando el tiempo y según mi Señor ha subido la intensidad, he ido disfrutando más y más... y no debería preocuparme pero... siempre he pensado que no era masoquista... pero es cierto que con el dolor mi Señor consigue que me corra sin tener siquiera que penetrarme... sí me asusta un poco esto... durante las sesiones es cierto que no me preocupo por eso, mi Señor me muerde y me clava los dientes con fuerza o me clava los dedos en el culo... en los músculos... y yo disfruto... me dejo ir... pero cuando acaba la sesión le doy vueltas a esto... y no debería, si me gusta me gusta y si disfruto con ello mejor... pero quizás me preocupa también por si mi Señor llega un momento que no se siente a cómodo con esto... 

Reconozco que gracias a ese dolor he llegado a tener unos orgasmos muy intensos y fuertes... no puedo decir que no disfrute... al contrario... disfruto y mucho y no quiero que deje de hacerlo... sólo recordar cuando mi Señor se puso sobre mi espalda y empezó a morderme con fuerza, a marcarme... diciéndome que era suya... bufff... vuelvo a mojarme como ayer... es increíble todo lo que me hizo sentir... y lo mucho que disfruté...

Y cada vez que mire las marcas en mi cuerpo sé que sonreiré como una tonta y que recordaré cómo mi Señor los hizo y lo que me hizo sentir... Fue una sesión para mí muy buena y espero que mi Señor poco a poco siga enseñándome más y más para que pueda llegar a completar mi formación para ser sumisa... Y espero que cuando lo desee conveniente vuelva a atarme, amordazarme y privarme del sentido de la vista... quiero que consiga poco a poco que me someta más y más a Él, hasta que mi sumisión no sólo sea física sino mental... que pueda ser por fin completamente su sumisa...

Gracias mi Señor por esta sesión y por haber hecho que disfrute de ella y me sienta tan bien... Gracias!!!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

.- Imágenes en mi mente -.


Esta entrada, debía estar en el blog ayer a la noche; pero mi blog no quiso que lo publicara jajaja así que ahora que tengo un pequeño respiro en el trabajo, voy a intentar que quede publicado ya jejeje 

Ayer mi Señor me llevaba de vuelta a mi casa por la noche e íbamos hablando de mi mejor amigo cuando me dijo algo como que mi mejor amigo era un cervatillo y que no debía asustarlo, que tenía que dejar que se acercara a la hierba que había a mi alrededor y cuando estuviera cerca de mi poder acariciarlo... Pero curiosamente mi mente se formó otra imagen en mi cabeza jejeje

La muy traicionera de mi mente se imaginó un lugar abierto, en el que no había apenas nada y mi Señor se encontraba en el centro, muy quieto, mirándome fijamente y muy serio, y yo poco a poco me iba acercando, mirándole de vez en cuando para ver si se movía o cómo reaccionaba... hasta que llegaba a su lado, bajaba la cabeza, me arrodillaba y esperaba que me acariciara la cabeza... y mi Señor alargaba mi mano y me acariciaba el pelo...

Me encantó que esa imagen pasara por mi cabeza... porque me recuerda a cuando todo esto empezó...yo era una cervatilla asustada, llena de miedos e inseguridades que no sabía si podría llegar a confiare en mi Señor de la manera que hoy lo hago... Me fui acercando a mi Señor poco a poco, mientras Él nunca me presionaba... dejaba que avanzara a mi ritmo... que poco a poco fuera confiando más y más en él, además yo quería eso... quería confiar en Él, ponerme en sus manos para que hiciera conmigo lo que desease cuando lo desease... y eso pasó... 

Puede que a veces mi Señor crea que no confío en él porque no soy capaz de someterme por completo... Pero sé que sabe todo lo que me pasa y todo lo que me queda por superar aún, y que al final lo lograré, porque juntos avanzaremos poco a poco superando todo lo que me afecta y no me deja disfrutar por completo de mi sumisión... 

Ayer después de contarle esa imagen de mi cabeza, salió este tema... y la verdad es que por una vez no me costó nada hablar con Él de ello... me sentía cómoda y sabía que no le iba a parecer mal nada de lo que le dijera, al contrario que agradecería que me estuviera sincerando con Él, después de hacerlo... no sé fue como si me quitara un peso de encima, me sentí bien... muy bien...

Cada día que pasa me siento más afortunada de que mi Señor me eligiera a mi para ser su aprendiz y que no tire la toalla conmigo a pesar de lo torpe que puedo ser a veces... el dice que es un honor como dominante formarme y hacer de mi una sumisa que disfrute y explore toda las facetas del placer... pero para mi es un honor que Él haya querido que entre en su vida y que me haya aceptado... sabiendo que esto no iba a ser un camino de rosas y que quizás nunca llegase a convertirme en una sumisa...

Sólo puedo sentir agradecimiento hacia mi Señor, es el mejor regalo que la vida ha podido hacer, y agradezco que haya querido quedarse a mi lado, gracias mi Señor por todo!!!

lunes, 31 de marzo de 2014

.- Sensaciones -.


Mi Señor después de la sesión que tuvimos este jueves pasado me pidió dos entradas en el blog, una que ya he escrito, cómo me sentía cuando tuve que pedir ser Eclipse y la otra, la diferencia entre cómo me sentía cuando teníamos sesiones como la del martes en la que luego cada uno volvía a sus vidas y la del jueves en la que me acostaba a su lado y pasábamos la noche juntos... para al día siguiente volver a tener una nueva sesión...

A parte de lo evidente, que o bien cada uno volvía a su vida en la que él dejaba de ser mi Señor y yo su sumisa o pasaba la noche durmiendo a su lado, la diferencia radica en cómo me siento yo después de cada una de ellas, digamos que en las sesiones como en la del martes, Eclipse pasa a un segundo plano después de la sesión, mi parte sumisa deja de estar presente y soy la que todo el mundo ve a diario, una mujer a la que le gusta tener el control de las cosas, que le gusta que se hagan las cosas como ella quiera, digamos que después de esas sesiones no me cuesta nada volver a ser yo misma y dejar a la sumisa encerrada hasta la próxima sesión... 

Cuando las sesiones son como las de cada jueves, la sensación es distinta... Eclipse es la que duerme al lado de su Señor, y es la que se despierta a su lado. Después de esas sesiones Eclipse se siente más vulnerable y necesita a su Señor a su lado, el hecho de poder dormir abrazada a él, saber que si tiene una mala noche él estará a su lado para reconfortarla, hace que se sienta protegida y más tranquila, lo curioso es que no quiere dormir... aunque acabe agotada y sin fuerzas... Eclipse siempre está dispuesta a volver a complacer a su Señor... sólo desea que llegue la mañana para que su señor la tome como más le apetezca...

En esos momentos Eclipse se queda hasta que sale de la casa de su Señor... no quiere dejar que la mujer que soy fuera de ahí se imponga.... y por qué?? pues porque ahora que he aceptado esa parte de mi que representa Eclipse quiero poder disfrutar de ella todo el tiempo que sea posible, el algo que he reprimido durante mucho tiempo y no quiero que vuelva a quedarse encerrada y no sea capaz de volver a sentirme así... Eclipse es parte de mi y una parte que me gusta y de la que disfruto y después de esas sesiones en las que me quedo con mi Señor, puedo seguir disfrutando de ella, porque me siento muy bien pudiendo complacer a mi Señor, viendo que se siente orgulloso de la sumisa en la que poco a poco me estoy transformando...

Cada sesión para mi es única... de cada una de ellas guardo un recuerdo especial... pero no lo son menos los momentos en que acostados en su cama me abraza o yo a él... esos momentos me hacen sentir casi tan bien como las sesiones... pero también me gustaría aclarar que no es porque esté enamorada de mi Señor, ni mucho menos, le tengo mucho cariño y aprecio; pero no es amor...

.- Quiero ser Eclipse... -.


"Quiero ser Eclipse..." Parece increíble que esas palabras hubieran sido tan difíciles de pronunciar hace poco más de un mes, recuerdo perfectamente la noche del 27 al 28 de Febrero, y las cuatro horas que tardé en decirlas, cuatro horas que se me hicieron eternas y una verdadera tortura.

Por qué una tortura?? Por la lucha que se libraba en mi interior... Esa noche había ido a cenar con él con una intención... que me aceptase como su sumisa... sí, reconozco que esta llena de dudas y tenía los nervios a flor de piel... durante toda la cena una mezcla de deseo y miedo se había apoderado de mi... temía que la cena se acabara y nos pusiéramos a hablar del tema...

Pero llegado el momento reconozco que mis nervios desaparecieron un poco... hasta que me dijo que a menos que yo le pidiera que me llevara a la habitación y quisiera ser Eclipse, no pasaría nada... tenía que ser yo la que lo pidiera?? pero por qué?? no le servía que supiera que quería serlo??... ahí empezó todo... cuatro horas de tortura y angustia...

Mi cabeza no dejaba de decirme que estar allí era una locura, acaso no me había llegado con lo que me había pasado hacía 6 años?? no había aprendido nada de aquella situación?? pero una parte de mí quería y deseaba estar allí, quería que él me tomara como su sumisa... sabía lo que quería... pero no lo aceptaba... y al no aceptarlo no era capaz de decirle en alto que quería ser Eclipse.

Recuerdo como él intentaba mantenerme distraída hablando de un poco de todo; pero mi cabeza a la par que intentaba mantener el hilo de la conversación se debatía entre lo que creía que debería hacer y lo que deseaba... cuánto odié esa noche mi estúpida manía de darle mil vueltas a todo y luego tomar una decisión... no sé cómo no me di cuenta que todo hubiera sido más fácil si en lugar de tanto pensar me hubiera dejado llevar por lo que me apetecía... si lo hubiera hecho esas 4 horas se hubieran transformado en minutos... porque en el momento que me dijo que era yo la que tenía que pedirlo... en mi interior deseaba con todas mis fuerzas decirlo... pero no era capaz... mi cabeza no me dejaba pronunciarlas... en más de una ocasión intenté decirlas... pero nada... me bloqueaba y no podía... no encontraba las palabras... recuerdo haberle dicho que me llevara a la habitación... pero en cuanto me preguntó para qué... mi mente me volvió a jugar una mala pasada y de nuevo gritaba las palabras en mi interior ... pero no era capaz de pronunciarlas en alto... me sentía frustrada y tuve que contener las lágrimas... temía además que él creyera que estaba jugando con él... que no me lo tomaba en serio... que sólo era un juego y que era una niña que no sabía lo que quería....

Me llevó 4 horas aceptar y no del todo que quería ser su sumisa... reconozco que en el momento que lo dije sentí una liberación enorme y me sentí feliz... aunque debo decir que no del todo, cuando tomó mi mano para llevarme a la habitación... el miedo se apoderó de mi y de nuevo mi cabeza empezó a hacer de las suyas... recordándome mi mala experiencia de 6 años atrás y diciéndome que no debería estar allí... esta sería la barrera más difícil de derribar durante las próximas sesiones...

Ahora recuerdo esa noche y veo todo lo que he avanzado en tan poco tiempo, en cómo ahora si volviera a estar en esa situación no dudaría ni unos segundos en pedir ser su sumisa; pero también reconozco que fue necesario pasar por ese momento, porque me llevó a donde estoy ahora, a aceptar lo que siempre he deseado y a poder disfrutar de ello.

lunes, 24 de marzo de 2014

.- Mi nombre de sumisa ... Eclipse -.


Todavía recuerdo en que mi Señor me dio mi nombre de sumisa, ignoraba que necesitase uno, en los libros que había leído los Dominantes no ponían nombre a sus sumisas... así que me sorprendí cuando mi Señor me dijo que necesitaba uno, que podía elegirlo yo o sino que él me lo pondría, deseaba que mi Señor fuera el que me diera el nombre y así lo hizo... Eclipse... desde esa noche ese es mi nombre...

La primera vez que mi Señor lo pronunció, se me estremeció todo el cuerpo y deseaba escuchar de sus labios la orden que vendría después... todavía no sabía como complacerle y se me olvidaba que mi placer era suyo, que debía complacerle sobre todas las cosas... a pesar de ello recuerdo que esa noche lo intenté torpemente... deseando que volviera a pronunciar mi nombre y después una nueva orden...

Siempre que lo recuerdo, un escalofrío recorre mi cuerpo y no puedo evitar sonreír, desde ese momento empecé a aceptar un poco más lo que deseo y lo que soy, una sumisa que ansía aprender todo lo que su Señor quiera enseñarle.