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lunes, 1 de febrero de 2016

.- Inseguridades, miedos,... -.


Hoy es uno de esos días en los que quieres hacer mil cosas pero las ganas se han esfumado y te ha podido el desánimo... 

Estoy tirada en el sofá de mi piso y de lo poco que tengo ganas es de llorar y dejar que salga todo lo que llevo dentro... Llevo unos días desanimada y triste... Sé que mucho tiene que ver con los sueños que estoy teniendo últimamente porque reflejan uno de mis grandes miedos de esta relación con mi Señor...

He de decir que J es el mejor Dominante que podría tener, y el único que podría desear tener; pero estoy llena de dudas y miedos... pero no por Él... sino por mi.... creo que he perdido la poca confianza que tenía en mi... En parte porque he vuelto a subir de peso y no encuentro que mi cuerpo pueda ser deseable para mi Señor... reconozco que me da un poco de vergüenza que me mire porque sé que sólo verá un cuerpo poco atractivo... Pero eso es sólo una parte... 

Hace días que sólo sueño con lo mismo... J me abandona porque he dejado de darle lo que necesita y encuentra una nueva sumisa que si lo complace en todo y le da lo que necesita... Es el mayor miedo que tengo desde que todo esto empezó... Han pasado casi dos años desde que nuestra relación Dominante/Sumisa empezó... dos años en los que ha habido momentos malo y momentos buenos; pero no cambio ninguno de ellos.... De todos he aprendido y he sacado algo... Pero este miedo siempre ha estado ahí...

Sé que a pesar de este tiempo sigo siendo una aprendiz de sumisa muy mala... tengo un montón de castigos por cumplir... no hago las cosas bien y ello hace que me frustre y me enfado conmigo misma y consigo que una buena sesión acabe siendo un desastre... me cuesta mucho aprender todo lo que mi Señor con paciencia me enseña... Por cosas así temo que un día mi Señor me diga que se ha aburrido... que se ha confundido conmigo y no era lo que necesitaba... que cometió un error al hacerme su sumisa... que rompa nuestro contrato y todo se acabe... Es cierto que debería vivir el día a día con Él y que esto no debería preocuparme pero lo hace ... Si fuera una buena sumisa y estuviera a su altura no me sentiría así.... 

Pero si Él no llega a aparecer en mi vida nunca habría llegado a donde estoy... no hubiera superado muchos de mis miedos... no hubiera avanzado en las sesiones... nunca me hubiera puesto de nuevo en las manos de un Dom... pero es cierto que ya son casi dos años y supongo que su paciencia tiene un límite y que llegará un momento que será inevitable que deje de darle lo que necesita y que se sienta bien conmigo... pero a pesar de que eso me hundiría sería peor que lo hiciera porque ha encontrado a una nueva sumisa...

No hace mucho me dijo que no estaba preparada para un trío y tampoco para que Él tuviera una sesión con otra sumisa... Es cierto que para un trío no estoy preparada; pero puede que llegue a estarlo; pero... sé que nunca voy a estar preparada para verle con otra sumisa mientras yo sea la suya... sé que es egoísta y aunque quiero el disfrute de mi Señor por encima de todo... sé que si llegase a esa situación la intentaría llevar lo mejor posible; pero sería duro ver que mira a otra sumisa como me mira a mi... que la toca como me toca a mi... que pueda desearla como a mi... reconozco que me cuesta mucho admitir esto y mientras lo hago las lágrimas no dejan de caer... 

Sé que todos mis miedos y lo mal que me siento por lo que sueño se debe a mis inseguridades... intento esforzarme cada día más y ser una sumisa de la que no se avergüence... pero no siempre lo consigo y me hundo... 

Sé que he avanzado y superado alguno de los fantasmas del pasado, que por fin me he animado a querer dar un paso más y que las sesiones sean más intensas... pero mis inseguridades no desaparecen y el miedo sigue ahí... me jode mucho que J tenga una sumisa como yo cuando podría tener a cualquiera mucho mejor que yo... 

Mi Señor eres lo mejor que tengo y siento no ser siempre la sumisa de la que sentirte orgulloso... pero a pesar de ello intentaré ser un poco mejor cada día... 

domingo, 13 de julio de 2014

.- Miedo y más miedo -.


Llevo días soñando con mi Señor y por desgracia nunca son sueños agradables... puede que empiecen siendo así pero luego se convierten en auténticas pesadillas... cómo él bien dice sólo son sueños nada más... pero cuando esos sueños te muestran todo lo que temes... se hacen más reales...

Aunque me cueste reconocerlo soy muy consciente de todo lo que tengo miedo... para empezar me gusta hacer siempre todo bien y por desgracia con mi Señor no siempre lo consigo por lo que me desespero, me frustro y me exijo más... con lo que a veces las cosas acaban saliendo mucho peor... de ahí el sueño que tuve el jueves antes de nuestra sesión... sueño en el que mi Señor dudaba de mi, de que de verdad fuera una sumisa, que sólo fingía... y para ello alguien no veía durante una sesión y le decía que tenía razón... que sólo fingía... que sólo lo hacía por complacerle... por tenerle contento... con lo que mi Señor me abandonada...

Ahí creo que el mayor de mis miedos... temo que mi Señor me abandone... en mis sueños ya lo ha hecho de muchas maneras... desde por no ser capaz de cumplir sus órdenes, a sustituirme por una mejor sumisa, ... hasta creer que fingía y por ello me alejaba de su lado... creo que desde que conozco a mi Señor y todo esto empezó es a lo que más temo... ha sido como un milagro que él apareciera en mi vida... y que además me aceptara como su aprendiz... que tenga toda la paciencia del mundo para enseñarme, para aguantarme día a día... que tengo miedo que un día le dé un motivo lo suficientemente bueno como para que decida que todo esto ya no merezca la pena...

Supongo que mi miedo también tiene que ver porque considero que no me merezco todo lo bueno que tengo con él... que no merezco su tiempo, sus atenciones... que además me veo insignificante a su lado... sin nada que ofrecerle... y sé que mi Señor no me ve así; pero yo no soy cambiado esa imagen de mi... quiero ser la sumisa que se merece y que se sienta orgulloso de tenerme a su lado, de que merezca la pena todo el tiempo que invierte en mi...

Por eso temo equivocarme... no hacer las cosas bien... temo cuando le pregunto cómo me ha visto en una sesión y veo que no es como debería... pero a veces no hace falta ni que se lo pregunte... me doy cuenta yo sola de que no hago las cosas bien y me siento mal y sólo sé llorar...

Me he dado cuenta también que tengo un problema con el futuro... sí, vivo el presente y cada sesión con él; pero... me preocupa qué pueda pasar cuando se acabe el contrato... hace unos días fui hasta donde tengo guardado lo que debería darle cuando termine mi aprendizaje y le elija como mi Dom, mientras lo miraba sólo podía pensar en qué pasaría si ese momento nunca llegaba... si mi Señor se cansaba antes de aguantar a una sumisa tan torpe como yo... una sumisa que a veces en lugar de avanzar parece que sólo retrocede... sólo pensar en eso hizo que me pusiera a llorar... y esa noche en mis sueños eso fue lo que ocurrió... mi Señor me dejaba sola... 

No me es nada fácil admitir todo esto... pero guardármelo no me ayuda en nada... sólo me hace más daño y creo que iban siendo horas de dejarlo salir... sí, temo que mi Señor me deje sola; pero tengo que ser consciente que más tarde o más temprano eso ocurrirá, no soy tonta y sé desde el momento que esto empezó que no es para siempre y que no sabíamos lo que podría durar o lo que no... por ello intento vivir día a día y disfrutar cada segundo al lado de mi Señor... supongo que en el momento que me tenga que separar de él ya buscaré la mejor manera de enfrentarlo... pero ahora no debería preocuparme por ello... y es lo que quiero intentar hacer desde ahora... no pensar en que un día esto se va a acabar... sino disfrutar el presente que me está regalando...

Siento mi Señor tener tanto miedo... y gracias por darme esta oportunidad de tenerte a mi lado y en mi vida!!  

viernes, 13 de junio de 2014

.- Confesiones y una nueva sesión -.


Ayer tuve una nueva sesión con mi Señor, una sesión que me apetecía mucho después del día tan bueno que había pasado con él, a pesar de haberle contado qué me preocupaba desde hacía tres semanas... me costaba admitir que me preocupaba el hecho de que mi Señor pudiera abandonarme y no sólo eso sino que además que lo hiciera por otra sumisa y totalmente opuesta a mi... reconozco que me sentía tonta contándole esto, porque soy consciente que lo que pasa en mis sueños no es así... que las cosas no pasarán así... pero mi subconsciente lleva tres semanas torturándome con esos sueños... y no había sido capaz de contarle a mi Señor que esto me preocupaba y que me preocupaba más de lo que creía... 

Es cierto tengo miedo, miedo a que mi Señor se aburra de una sumisa como yo que no tiene mucho que ofrecer, que no sabe muchas veces cómo complacer a su Señor, que se siente en ocasiones inútil y tonta... sólo la idea hace que se me llenen los ojos de lágrimas... ayer mientras le contaba lo que me preocupaba tuve que aguantar para no llorar... mi Señor para mi es una persona importante... ha conseguido que no me avergüence de lo que quiero, deseo, de todo lo que me gusta, ha sido capaz de hacer que saliera de nuevo la sumisa que llevaba dentro... ha conseguido que disfrute siendo sumisa como nunca había tenido oportunidad de hacerlo... ha hecho que me acepte tal y como soy.... 

Sé que este miedo no ayuda a mi relación con mi Señor... porque ha hecho que lleve tres semanas sin ser yo misma... pensé que decirle las cosas a mi Señor no me haría sentir mejor pero sí lo ha hecho, aunque creo que tampoco quería decírselo porque me parecía que mis miedos no tenían razón de ser... y que debería ignorarlos y en algún momento desaparecerían... 

Después de hablar con mi Señor me apetecía tener nuestra sesión más que otras veces... no sé muy bien por qué... pero no era sólo que lo quisiera... sino que lo necesitaba... así que estuve toda la noche impaciente hasta que llegamos a su casa, necesitaba que pronunciara mi nombre porque deseaba complacerle, hacerle disfrutar...

Así que cuando mi Señor pronunció mi nombre una sonrisa se dibujó en mis labios y acepté la mano que me tendía par llevarme a la habitación... allí mi Señor hizo que me sentara para que pudiera chuparle la polla, algo que hice encantada y disfruté, luego mi Señor se desnudó e hizo lo mismo conmigo dejándome puesto sólo el sujetador aunque no duraría mucho con él puesto... luego volví a chuparle la polla hasta que me levantó y me coloco de espaldas a él con las piernas rectas y la espalda mientras intentaba follarme el culo... luego antes de amordazarme volvió a meterme su polla en la boca para que volviera a chupársela, después me acostó y empezó a comerme el coño mientras yo me retorcía de placer con cada pasada de su lengua, luego mi Señor se folló mi coño y me dijo que si era su puta podría correrme y en cuanto acabó de decirlo me corrí y disfruté de un buen orgasmo, poco después se folló mi culo y me dijo que podría correrme si era su zorrita y volví a correrme en cuanto lo dijo, me encanta cuando me folla el culo, lo disfruto mucho y llego a tener muchos orgasmos intensos y muy placenteros, hubo un momento en que mi Señor me preguntó si quería que parara y como no podía contestar dí dos palmadas en la pared para indicarle que quería que siguiera y así siguió follándose mi culo hasta que después de un rato paró y me dejó descansar...

Después de haber descansando un rato mi Señor me dijo que lamiera su cuerpo y lo chupara pero poniendo especial empeño en las zonas que sabía con las que él más disfrutaba, y así lo hice empecé en su pecho pero en seguida me dediqué a chuparle los pezones como sé que le gusta, para luego seguir bajando hasta su polla y sus huevos donde me dediqué a lamerlos muy despacio intentando que disfrutara con cada pasada de mi lengua, luego subí por su polla y me la metí en la boca para poder disfrutar un rato de ella, luego mi Señor me ordenó que me subiera sobre él y me metió la polla en el coño y empezó a follarme; pero mi Señor me dijo que no podía correrme desde ese momento si no tenía algo en la boca mientras lo hacía, como por ejemplo sus dedos... así que cada vez que esta estaba a punto de correrme mi Señor me preguntaba si quería hacerlo y en cuanto decía que sí mi Señor llevaba sus dedos a mi boca dándome permiso de esa manera para correrme...

Un rato después mi Señor me dijo que quería mi coño y empezó a comérmelo mientras yo chupaba su polla, intenté esmerarme lo más que podía porque quería que mi Señor se corriera en mi boca porque es algo que me gusta, además de que me había dicho que sólo podría correrme si conseguía que él lo hiciera, así que me esmeré un poco más hasta que conseguí que mi Señor se corriera, aunque fue demasiado y me atraganté; pero a pesar de ello y que no fui capaz de correrme disfruté sabiendo que había sido capaz de hacer que mi Señor se corriera...

Luego nos fuimos a dormir y mi Señor me despertó por la mañana acariciándome y con cada una de sus caricias me estremecía y mi coño que ya estaba mojado y preparado para mi Señor se me mojaba todavía más. mi Señor hizo que me corriera varias veces antes de que yo le chupara la polla, para luego follarme el culo, aunque al principio me hizo daño después de un momento el dolor se fue y disfruté teniendo la polla de mi Señor de nuevo en mi culo, consiguiendo que me corriera unas cuantas veces más, luego mi Señor me masturbó con su pie hasta que volví a correrme para luego follarse mi coño hasta que se corrió dentro de mi y aunque no me avisó cuando iba a correrse no sé muy bien cómo lo supe y me corrí a la vez que el llenaba mi coño con su leche... como siempre digo la mejor manera para que mi Señor me despierte por las mañanas...

Gracias mi Señor por todo y perdona que haya estado tres semanas tan rara y esquivando contarte qué me preocupaba ... gracias por toda la paciencia que tienes conmigo, tengo mucha suerte por tenerte como mi Señor...

martes, 1 de abril de 2014

.- El recuerdo sigue ahí pero por fin he logrado avanzar -.


Quizás hoy no sea el mejor día para escribir esto... porque no estoy con muchos ánimos debido al castigo impuesto ayer por mi Señor... pero he de decir que no todo salió mal en esa sesión...

Cuando comenzó la sesión no podía imaginarme que pudiera acabar como lo hizo... mi Señor comenzó acariciándome y quitándome poco a poco la ropa... me puso las manos por detrás de la cabeza y en ese momento me pidió que le contara mi pesadilla... maldita la hora en que pronuncie "No, Señor"... recuerdo que me ordenó inclinarme y me dio unos azotes en el culo... y yo creyendo que ese era mi castigo... que ingenua...

Luego me ordenó desvestirle e intenté poner todo mi empeño en ello, aunque siempre me siento torpe haciendo eso... en cuanto acabé me ordenó que me quitara el tanga pero de espaldas a él y así lo hice... su siguiente orden fue que me pusiera de rodillas y le diera placer y eso hice me arrodillé y comencé a chuparle la polla como sabía que a mi Señor le gustaba, intenté hacerle disfrutar tanto como lo hacía yo teniendo su polla en mi boca, esta vez tuvo menos reparos para agarrarme la cabeza y forzarme a que le chupara la polla con la intensidad que él quería... reconozco que a pesar de que las imágenes de la mala experiencia siguen pareciendo en mi mente... ayer me sentía muy cómoda de hecho que tuviera sus manos en mi cabeza no me asustaba, al contrario me gustaba que las tuviera allí... 

Después de un rato me pidió que me pusiera de rodillas a su lado y que volviera a comerle la polla, cuando decidió que era suficiente me colocó sobre sus rodillas y comenzó a azotarme, ordenándome contar cada uno de ellos y así hice, cada vez estaba más caliente, estaba muy excitada... sabía que como siguiera así no tardaría en correrme... pero mi Señor me preguntó si lo quería y le dije que si; pero volvió a decirme que no podía... Reconozco que no sabía cuanto más podría aguantar sin desobedecerle y correrme...

Luego mi Señor me ordenó colocar mis rodillas por encima de sus hombros... así lo hice y empezó a comerme el coño... consiguió que no pudiera para de gemir... notaba que en cualquier momento iba a correrme... la sensación de su lengua en mi clítoris era demasiado buena... me excitaba muchísimo... mi Señor volvió a preguntarme si quería correrme y le dije de nuevo que si... a lo que contestó que no podía hacerlo... y no lo hice... aguanté mis ganas y esperé a que me diera permiso...

Mi Señor me ordenó volver a colocarme de rodillas y esperarle mientras el volvía... unos pocos minutos después volvió y me procedió a atarme las muñecas y los tobillos, es decir mi muñeca izquierda con el tobillo izquierdo y mi muñeca derecha con mi tobillo derecho... era una posición que me dejaba muy expuesta a mi Señor... esto me hizo sentir vulnerable pero me gustó... nunca me había atado así pero hizo que el coño se me mojara mucho más... cuando estuve en la posición que a él le gustaba empezó a follarme hasta que me llevó al extremo de casi correrme... me preguntó si quería correrme y a pesar de decirle que sí... volvió a negármelo... 

Después liberó mis muñecas y tobillos y me ordenó bajar hasta la altura de su polla y volver a chupársela... yo necesitaba correrme... no sabía cuánto más podría aguantar... el hecho de chuparle la polla y que él marcase el ritmo con sus manos en mi cabeza conseguía excitarme más y más... pasado un rato me preguntó si quería correrme y volví a decirle que si... entonces me dijo que no iba a tocarme... que si quería correrme tenía que ser sólo chupándole la polla... así que volví a hacerlo y la verdad es que no tardé nada en correrme, además teniendo su polla en mi boca, ya que no me la saqué en ningún momento mientras me corría... fue un orgasmo muy intenso y del que disfruté muchísimo... luego con sus manos volvió ha marcar el ritmo mientras le comía la polla y consiguió que volviera a llegar al orgasmos sin que me tocara y así dos veces más... estaba agotada... nunca hubiera imaginado que sería capaz de obtener tanto placer chupándole la polla a mi Señor como para poder correrme y tener unos orgasmos tan intensos y placenteros...

Después mi Señor me dijo que teníamos que hablar... esto no pintaba nada bien... y el miedo se apoderó de mi, me ordenó acostarme a su lado y apoyar mi cabeza en su pecho y así lo hice, empezó diciéndome que estaba muy contento conmigo por lo que había conseguido, no había sentido miedo cuando el me había puesto las manos en la cabeza y además que me había corrido sin necesidad de que él me tocara... le dí las gracias por ello, me sentía genial por haberlo logrado y no haber sentido miedo, por haber estado agusto y haber disfrutado, parecía que podía estar tranquila... ingenua de mí... ahora venía la peor parte... mi Señor debía castigarme por haberle dicho que No... y su castigo pues como ya puse en otra entrada fue que no iba a correrse... momento en que me puse a llorar y luego estos cuatro días en los que no sabría nada de él... pero que el jueves cuando volviéramos a vernos todo se habría olvidado... no podía parar de llorar...

Una sesión que me había ayudado a poder avanzar... también acababa por hacerme daño por un estúpido error... 

Creo que no dejaré de disculparme con mi Señor todos estos días... estoy muy arrepentida por haberle dicho que No... lo siento mi Señor... de veras que lo siento...  

.- Sigo avanzando enfrentando a mis miedos -.


Este jueves pasado tuve una nueva sesión con mi Señor y todo empezó con el postre, fresas con nata, uno de mis postres favoritos, a decir verdad...

Mi Señor me quitó la camisa que llevaba y me dejó con la camiseta que llevaba, me vendó los ojos y me ató las manos a la espalda, para luego devolverme a la silla donde estaba sentada, y comenzó a jugar conmigo dándome las fresas, reconozco que esta vez me supieron mejor que nunca, de vez en cuando me encontraba con la grata sorpresa de que lo que me daba a comer no eran fresas sino su polla cubierta de nata, que yo devoraba con muchísimas ganas... aquellas situación me excitaba... hasta cuando empapó su polla en vino e hizo que se la chupara... me encantó poder hacerlo y cada vez mi coño se mojaba más y más...

Después de un rato me llevó a la habitación de al lado... me quitó la camiseta y el sujetador y me ordenó ponerme de cuclillas para chuparle la polla, después de un rato me ordenó que me sentara y me quitó los pantalones y el tanga... dejándome sólo con los tacones que llevaba y comenzó a follarme, poco después mi Señor me ordenó chuparle la polla y como en la última sesión no tuve ningún problema con ello y me sentía muy bien y me excitaba... luego me ordenó que sin dejar de chupar su polla pusiera mi coño en mi boca... cómo me gustó que me ordenara que hiciera eso... porque disfruté el doble, teniendo su polla en mi boca y sintiendo su lengua y sus labios en mi coño... así consiguió llevarme a unos buenos orgasmos...

Luego me llevó a la otra habitación, a donde normalmente tenemos nuestras sesiones y allí me quitó los tacones y me ordenó colocarme de rodillas en posición de humillación, reconozco que esa postura me encanta porque deja mi culo muy expuesto para que mi Señor lo utilice como mejor le plazca... recuerdo que cuanto más excitada estaba menos podía mantenerme en esa postura y mi Señor tenía que empujar mi espalda contra el suelo, con cada azote con la espátula hacía que me mojase más y más, llevándome más cerca del orgasmo, mi Señor sabe siempre cómo llevarme al límite antes de permitir que me corra...

Después me dejó descansar unos minutos antes de que me ordenara chuparle la polla, eso si de nuevo a mi ritmo, de la manera que más cómoda me sintiera y volví a disfrutar de ello, volvía a estar mojada... mi Señor me tumbó en la cama y comenzó a follarme hasta que me corrí y el también se corrió.

Debo decir que en esta sesión estuve justo al límite en cuestión de golpes... si mi Señor llega a seguir pegándome con la espátula hubiera tenido que usar mi palabra de seguridad... pero por suerte no tuve que usarla y así no se echó a perder la sesión... cada vez además me iba sintiendo más y más cómoda haciendo mamadas profundas...

Gracias mi Señor por ayudarme a superar mis miedos...

miércoles, 26 de marzo de 2014

.- Haciendo frente a mis miedos -.


Hace menos de una semana, antes de firmar el contrato de aprendizaje, tuve una sesión un tanto especial con mi Señor, por qué digo especial??... pues porque mi Señor se dio cuenta por las sesiones anteriores de mi problema con la penetración profunda en las mamadas y después de haberlo hablado, decidimos ir poco a poco con ese tema e intentar que al final, mis recuerdos por aquella primera experiencia no me torturen en una situación con la que debería disfrutar y en esa sesión intentamos ir más despacio con ese tema, lo cual hizo que me sintiera más relajada y que el tema no me preocupara tanto.

Así que mi Señor me ordenó que me fuera desnudando poco a poco delante de él, sólo me dio permiso para quedarme con el tanga y el sujetador que llevaba, admito que esta es una cosa que siempre me ha costado mucho hacer, a pesar de que no tengo un mal cuerpo ahora, nunca me he sentido cómoda como él y desvestirme delante de alguien mientras me devora con los ojos me pone nerviosa y hace que me sienta torpe y nada sexy y sensual; pero de todas maneras obedecí sin poner ninguna objeción e intenté hacerlo de la mejor manera posible, era la primera vez que mi Señor me pedía esto y quería complacerle.

Me ordenó ponerme de rodillas frente a él y me dijo que no pensaba tocarme, que iba a dejar que explorase y que hiciera las cosas como más cómoda me sintiera, he de reconocer que tengo muy poca o casi nula experiencia en mamadas, así que a pesar de mis nervios intenté hacerlo lo mejor que pude, cada vez que me metía la polla de mi Señor en la boca, reconozco que mi coño no hacía más que mojarse, me encantaba la sensación de tener su polla en mi boca, de poder recorrerla con mi lengua y poder notar cada una de sus marcadas venas, disfrutaba mucho de ella y poco a poco intentaba introducirla más y más profundo en mi boca.

Me di cuenta que haciéndolo yo sola, sin sentir que la mano de mi Señor en mi cabeza, sin ser obligada a ello me sentía muy cómoda y disfrutaba cada vez que la chupaba y hasta incluso morderla, si si morderla, nunca me hubiera atrevido a ello; pero mi Señor me dijo que lo hiciera y yo obedecí, fue interesante hacerlo.

Después de un rato explorando yo sola, mi Señor me dijo que lo estaba haciendo muy bien y me ordenó ponerme sobre sus rodillas para poder azotarme, me ordenó además contar cada uno de ellos en alto, al principio creía que los tenía que contar para mi, hasta que me dijo que estaba esperando y tuve que hacerlo, al principio me costaba un poco; pero reconozco que con cada uno de esos azotes mi coño se mojaba más y más... tenía ganas de correrme; pero no lo pedí como en las sesiones anteriores, esperé a que mi Señor me diera su permiso para ello, tuve unos orgasmos muy intensos y muy muy placenteros, me hubiera gustado además ver lo bonito que había quedado mi culo después de sus azotes.

A continuación dejó que volviera a seguir explorando y disfrutando de su rica polla, y disfruté mucho lo admito, me sentía cada vez más cómoda; pero todavía esas imágenes de la primera experiencia seguían torturándome, y no me dejaban disfrutar por completo.

De nuevo cuando mi Señor estimó oportuno volvió a ordenarme que me pusiera sobre sus rodillas y volvió a azotarme hasta que me llevó al orgasmo, que de nuevo no tuve que pedir permiso para poder correrme, sino que mi Señor decidió cuando era de su agrado para que así fuera. Luego se folló mi coño que estaba muy muy mojado... Luego mi Señor me dijo que le apetecía correrse en mi boca y me preguntó si antes lo habían hecho a lo que respondí que sólo una vez y había sido en mi primera experiencia... me dijo que entonces no lo haría hasta que yo desease y le pidiese que lo hiciera... me puse nerviosa cuando me dijo que quería hacerlo y los recuerdo de aquella vez volvieron a mi mente para hacerme daño... pero luego de sus palabras conseguí relajarme y seguir disfrutando hasta que me llevó de nuevo al orgasmo y nos corrimos los dos.

Reconozco que después abrazada a mi Señor no podía parar de pensar en lo último que pasó, sería capaz de algún día desear que se corriera en mi boca??? Sabía que si; pero cuánto me costaría llegar a aquello??? Sé que para mi Señor no supone un problema que no pueda hacerlo y sé que confía que poco a poco las cosas que me torturan se mitiguen y acabe consiguiendo hacer todas estas cosas con la mayor naturalidad posible.

Agradezco además sus palabras mientras reconocía que lo había hecho muy bien y me sentí satisfecha y con ganas de seguir teniendo sesiones como esa para poder poco a poco dejar atrás lo que me impide disfrutar al máximo.

Gracias mi Señor por todo.