Mostrando entradas con la etiqueta Contrato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Contrato. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de noviembre de 2014

.- 9 meses con mi Señor -.


Hoy es un día especial y aunque no esté muy bien físicamente, no podía dejar pasar la oportunidad de escribir hoy, aprovechando también que quiero escribir sobre la sesión del jueves pasado, que también fue especial... 

Pero lo primero es lo primero, felices 9 meses mi Señor, quién me lo iba a decir a mi... la mujer que se agobia por norma general a los 3 meses; pero esta vez es distinto, porque son mis primeros 9 meses siendo una sumisa... y si puede que tenga momentos malos o menos buenos en los que me planteo mucho las cosas...

Pero hoy 9 meses después de que mi Señor me diera mi nombre, creo que no hay un sólo día en que no de gracias por ello... mi Señor me ha mostrado un mundo lleno de posibilidades en el que puedo disfrutar... gracias a él y a su infinita paciencia estoy aquí después de un mes bastante malo... en el que estaba hecha un lío pero ahora veo las cosas de otra manera... 

Recuerdo una conversación con él... que no me tomé demasiado bien porque creí que estaba dudando de mi... pero mi Señor sólo hacía las preguntas que yo por cobarde no me atrevía a hacerme... Llegué a dudar de si soy o no una sumisa? Sinceramente ... por un momento aunque muy pequeño diré que si, lo hice... 

Pero sí, soy una sumisa, con muchos problemas y traumas que superar... pero sumisa al fin y al cabo, una buena sumisa??? no, llevo 9 meses con mi Señor y me considero una mala sumisa, torpe, tonta... que no soy lo que mi Señor se merece... Pero por algún motivo mi Señor no pierde la esperanza conmigo, no pierde los papeles, me da miles de oportunidades... a día de hoy no sé que tengo para que mi Señor no se busque a una sumisa mejor y siga permitiendo que esté a su lado...

Hace 4 días firmamos la renovación de mi contrato de aprendizaje... pero esta vez por tiempo indefinido... el contrato acabará o bien porque uno de los dos lo decida así o porque mi aprendizaje se ha acabado... me gusta ser su aprendiz... pero me gustaría dejar de serlo y ser su sumisa... quizás por eso me frustro tanto cuando las cosas me salen mal... sé que igual me exijo demasiado... pero soy muy perfeccionista... y sobre todas las cosas quiero complacer a mi Señor y se la sumisa que se merece, de la que poder sentirse orgulloso y de la que no tenga que avergonzarse...

En mi cabeza sigue esa voz, que a veces me dice que esto no está bien... que si fuera normal no necesitaría esto... que muchas cosas de las que quiero sólo las querría alguien con problemas... hay días que soy capaz de hacer callar esa voz... pero hay otros en que dudo de mí y esa voz se hace más fuerte....

El día de la renovación del contrato, le había pedido una sesión a mi Señor, ya que el miedo había desaparecido y quería saber si era capaz de volver a ser yo... de disfrutar como Eclipse... no fue una sesión de aprendizaje... sino una sesión para ver cómo estaba.... yo sólo quería ponerme en las manos de mi Señor e intentar complacerle en todo, hacerle disfrutar... 

Y la verdad disfruté muchísimo... estaba relajada, sentía todo muchísimo más, cada caricia de mi Señor me enloquecía más y más... me encantó complacerle en todo... y admitiré que no me gusta suplicar... pero durante esta sesión me di cuenta que a mi Señor le encantaba verme suplicar y darle las gracias por cada uno de mis orgasmos y a mi me encantó suplicar pro tener cada uno de mis orgasmos y también darle las gracias... 

Y cuando mi Señor cogió el cinturón para azotarme con él... la sonrisa que se dibujó en mi cara mi Señor no la pudo ver pero estaba encantada... lo echaba de menos... además mucho... y cada vez que contaba y le daba las gracias por cada vez que me azotaba con él ... no podía dejar de sonreír... lo disfruté mucho y ojalá lo usara más a menudo no sólo para castigarme... sino como ese día para hacer que me retuerza de placer y que tenga que suplicar por cada uno de mis orgasmos...

Tengo muchas ganas de que mi Señor siga con mi formación... quiero ser una sumisa merecedora de alguien como él...quiero que me mire y se sienta orgulloso de la sumisa que tiene a sus pies ...estoy deseando que llegue el jueves para poder ponerme en sus manos y seguir aprendiendo... quiero poder vender mis miedos y todos mis traumas... quiero poder disfrutar de todo lo que deseo...

Sólo diré que es un honor y un placer que mi Señor me haya elegido para ser su pequeña aprendiz... espero que nunca se arrepienta de haberme elegido a mi... gracias por estos maravillosos 9 meses a su lado mi Señor, gracias por toda la ayuda que me has prestado y por todo lo que me has enseñado... gracias tanto por lo bueno como por los momentos más difíciles en los que no te has separado ni un momento de mi lado... gracias por todo mi Señor, gracias!!!

jueves, 22 de mayo de 2014

.- Renovación de mi contrato de aprendizaje-.


Desde hace bastante no he tenido tiempo de volver a poner entradas por aquí; porque hay que priorizar y tenía muchas obligaciones con una prioridad muy alta, y ahora que me he deshecho de casi todas ellas, he encontrado un hueco para volver a escribir, reconozco que lo he echado de menos; pero también cada vez me es más fácil hablar con mi Señor y decirle cómo me siento o lo que me pasa o qué siento y no siento tanto la necesidad de tener que escribirlo; pero a pesar de ello no quiero dejar de escribir...

El 1 de Mayo pasé un día increíble y maravilloso con mi Señor, y uno de los motivos de ello fue porque renovamos mi contrato de aprendizaje que había terminado hacía unos 15 días; unos 15 días que por decirlo de alguna manera se me hicieron eternos... no veía la hora de que lo renováramos; pero por circunstancias de la vida tuvimos que posponerlo hasta ese día, pero la espera mereció la pena, quizás sólo por escuchar de los labios de mi Señor decir "Mía, ya eres Mía otra vez"... bufff aún se me eriza la piel y me sale la misma sonrisa que ese día, recuerdo que le contesté que nunca había dejado de ser suya y era verdad... a pesar de estar ese tiempo sin contrato sólo tenía que decir mi nombre y yo me sometía... no necesito un contrato que me diga que es mi Dom... 

De hecho antes de renovarlo, mi Señor pronunció mi nombre y me ordenó ponerme sobre él para que pudiera follarme y me hizo repetir estas palabras: "Ni contratos, ni situaciones, sólo di mi nombre, Eclipse, y me someteré", qué palabras tan acertadas, mi Señor no podía imaginarse cómo me hizo sentir decir algo que llevaba tiempo queriendo decirle, que el contrato no era necesario... que siempre que el pronunciara mi nombre me sometería a él... sólo con que dijera Eclipse tendría mi voluntad, sería suya para todo lo que él quisiera... quizás por eso esas palabras no las olvido ni la sensación que tuve al decirlas, lo mismo que cuando dijo "Mía"... 

Así que si el contrato no hubiera sido renovado hubiera querido que siguiera siendo mi Señor y que me siguiera enseñando hasta el momento que él considerase que ya no lo necesitaba, momento en el que debería decidir si quería que él siguiera siendo mi Señor, en nuestro caso demostrándoselo con algo que tengo en mi poder... que llegado el momento, espero que sea dentro de menos de 6 meses podré llevar puesto y que vea que mi decisión no ha cambiado desde el momento que me lo dio... al contrario cada día estoy más convencida que llegado el  momento no lo dudaré y querré que mientras sea posible el sea mi Señor y yo sea única y exclusivamente suya... 

lunes, 24 de marzo de 2014

.- Mi contrato de aprendizaje -.


Hace unos días ocurrió un hecho importante, o por lo menos para mi, en la relación con mi Señor, cuál ha sido?? El haberle pedido ser su perrita, que me enseñara cuál era mi lugar, a obedecerle ciegamente y a ansiar complacerle en todo momento.

Recuerdo que me preguntó si era lo que quería y no es que sólo lo quisiera, lo deseaba, ansiaba serlo. Pedirle ser su perra para que pudiera enseñarme hacía que me hirviera la sangre y que la excitación recorriera todo mi cuerpo, hace un mes ni me hubiera imaginado pidiendo eso y ahora lo quería y lo deseaba con todas mis fuerzas.

Esto nos llevó a que después de una agradable cena, en la que he de admitir que estuve impaciente porque acabara, no veía la hora en que mi Señor y yo nos sentásemos a redactar los términos del que sería mi primer contrato de aprendizaje, recuerdo que cuando dos días antes me había dicho que íbamos a redactarlo me había puesto nerviosa; pero en seguida los nervios se desvanecieron y quería que llegase nuestro día para poder sentarme frente a un folio y plasmar las reglas que desde el momento que firmara debería cumplir.

Estaba ansiosa esperando a que mi Señor me indicara cada una de ellas, con cada una he de admitir que sentía como mi coño se mojaba, deseaba acabar de plasmar todas aquellas reglas y que mi Señor me llevase a su habitación y mi entrenamiento empezase. Hasta que ese momento ocurrió se me antojó eterno... en el contrato estaba una de las partes más importantes para mi... los límites... 

Cuando íbamos a tratar ese punto, mi Señor me ordenó coger una vela que teníamos encendida y me ayudó a verterla sobre su piel... el motivo por el que lo hizo fue para demostrarme que no hacía daño, que no me provocaría quemaduras... ya que cuando lo habíamos hablado en su momento había puesto los juegos con cera como uno de los límites que no quería cruzar; pero eso noche hizo que cambiara de opinión y que desapareciera de esa lista... cosa que he de agradecer porque ahora estoy deseando poder probar esa sensación sobre mi piel...

Al acabar con las reglas del contrato me dejó unos momentos para que pensara si quería firmarlo o no, pero yo había ido ese día con la idea de que fuera lo que fuera que acordáramos en él, lo firmaría. Y así lo hice, primero él y luego yo, esto supuso para mí una liberación, que si quedaba alguna barrera dentro de mi en ese momento se desvaneció por completo.

Después de esto, sólo deseaba que me llevara a su habitación y así lo hizo, esta sería una sesión diferente y deseaba con todas mis fuerzas realizar bien todo lo que mi Señor me ordenara, desempeñar con gran empeño sus deseos e incluso intentar adelantarme a sus órdenes para complacerle, ansiaba aprender y mejorar poco a poco... pero a veces no todo ocurre como queremos...

Me dejó completamente desnuda y me vendó los ojos, esto siempre consigue excitarme de una manera fuera de lo normal, mi cerebro no para de preguntar qué pasará, cuándo y cómo... me hace estar alerta y atenta a todo lo que percibo con el resto de mis sentidos, empezó por enseñarme las posiciones que debería adoptar de pie, de rodillas y acostada, posiciones de presentación y humillación,  recuerdo que en la primera sesión con mi Señor, ya me había enseñado estas posiciones estando de rodillas, recuerdo lo mucho que me excitó aquello... pero esta vez la excitación fue mayor... intentaba memorizar cada una de ellas y como en cada una mi cuerpo quedaba perfectamente expuesto para que mi Señor pudiera usarlo como mejor creyera oportuno en cada momento...

Intenté poner todo mi empeño en realizarlas correctamente y con la mayor sensualidad posible, quería que mi Señor se sintiera orgulloso de su pequeña sumisa, cada una de ellas hacía que me mojara cada vez más... mi Señor con sus caricias y castigos conseguía hacerme sentir muchísimo placer... pero no permitía que me corriera hasta que él consideraba que lo merecía o eso pensaba yo... en las sesiones anteriores debía pedir permiso a mi Señor para poder correrme y era indulgente conmigo y no permitía que pasasen más de unos segundos hasta que me lo permitía... pero en esta sesión fue distinto... en ningún momento tuve que preguntarlo... me moría de ganas por hacerlo; pero mi instinto me decía que debía aguantar y esperar a que mi Señor me diera él el permiso sin yo pedirlo... recuerdo que las primeras veces tuve que luchar por no correrme sin que él me lo pidiera... la excitación cada vez era mayor... y recuerdo cómo me preguntó si deseaba correrme mucho y casi como una súplica contestarle "Si, mi Señor"... esperó unos segundos que a mi se me antojaron eternos y me dio su permiso para correrme... no recuerdo hasta ese momento haber tenido un orgasmo tan intenso y con el que haya disfrutado tanto... el haberme hecho esperar había merecido la pena...

Fue una sesión muy intensa... era capaz de llegar al orgasmo cuando mi Señor me lo ordenaba... no tenía apenas que tocarme para que lo lograra... en alguna de las ocasiones en las que castigaba mi clítoris con los golpes de una espátula eran suficientes para hacerme llegar a sentir tal excitación que creía que no podría esperar su orden para correrme... pero extrañamente siempre era capaz de esperar hasta que las palabras salían de los labios de mi Señor...

Pero no todo podía ser maravilloso... algo tenía que salir mal... algo que me ha pasado en todas y cada una de mis sesiones, mi problema a la hora de chuparle la polla de forma forzada... ahora sé que es porque todavía recuerdo lo que me pasó con mi primera experiencia y aunque en ese momento no era consciente de que era por eso, después de que pasó y analizando las cosas me dí cuenta de ello, si estoy tranquila haciéndolo no pasa nada... me siento cómoda e intento hacerlo lo mejor que puedo... pero en el momento que noto que mi Señor me fuerza e intenta metérmela muy profundamente, recuerdo aquel odioso momento de hace seis años y me entra el pánico... siento que me ahogo y no soy capaz de respirar y dejo de ser yo... el miedo se apodera de mi aunque intente luchar contra ello... sé que esto va a ser un problema que no tendrá una fácil ni rápida solución... sólo espero que no se acabe convirtiendo en un problema entre mi Señor y yo....

Otro de mis problemas es lo que, por lo que he leído, se denomina automatismo despersonalizado, a qué me refiero con esto, pues a ser totalmente pasiva, estar a la expectativa y no tener una predisposición ante mi Señor, a que no hago nada a menos que me de una orden... sé que no debo ser así... y reconozco que no sé por qué lo hago... y me gustaría saberlo para poder cambiarlo porque sé que es algo que a parte de que a mi no me agrada a mi Señor tampoco...

A pesar de todo esto, reconozco que fue una sesión llena de sensaciones, he experimentado unos orgasmos increíbles y he disfrutado intentando complacer cada una de las órdenes de mi Señor, sé que debo parecer muy torpe intentándolo... pero intento esforzarme y hacerlo lo mejor que puedo... sé que me queda un largo camino por recorrer; pero sé que al final lo lograré, seré capaz de que mi Señor se sienta orgullosa de esta pequeña sumisa.

Desde esa sesión y la firma del contrato de aprendizaje, ansío que llegue nuestra próxima sesión para poder  obedecer y complacer a mi Señor y aprender un poco más.

Gracias mi Señor por tener la paciencia suficiente para enseñarme a ser una sumisa digna de ti.